8M: La Sororidad en terreno.

Desde febrero que pensaba en este día, pensaba “uhh se viene marzo” o “en marzo va a quedar la cagá”, con mil sentimientos encontrados, entre miedo y ganas de que el caos fluya y nos transforme como sociedad, ¡porque ese es el propósito de todo esto po! ¡con todo sino, pa qué!.

Llegó el 8M, me levante temprano, ducha, mi pañuelo verde, mi cámara fotográfica y un tuto (de guagua, porque ahora soy mamá) con agua con bicarbonato por si las moscas. Así salí de mi casa, pase a buscar a mis amigas y nos fuimos a la marcha. 

Estaba lleno de mujeres, recordé cuando en los carretes de mi adolescencia decían “DONDE ESTÁN LAS MUJEREH” – ¡¡AQUÍ!!-  pensaba yo, estamos todas y no estamos solas, NUNCA más.

Avanzamos hasta llegar afuera del cine arte alameda, todas gritando “puta, maraca, pero nunca paca” y otras arengas, entre bailes y saltos, hasta que empezó la represión, a menos de dos cuadras de donde estábamos tiraban lacrimógenas y por el otro lado estaba el guanaco, y así es como surgen muchas historias de sororidad en torno al 8M, es que marchar con mujeres es ¡otra wea!.

A quienes venían con sus niñes les abrimos paso para que fueran hacia el Parque Forestal, entre ellas una iba con un coche que desarmamos y elevamos para poder avanzar mejor, fue nuestro tótem. Otras mujeres andaban con vaporizadores con leche de magnesia, el cual compartían con quienes fuese necesario.  En otro sector de la marcha, se perdió una niña de 10 años, todas las chiquillas nos agachamos para que esa niña sea visible y así pudiera reencontrarse con su mamá <3. 

Estoy conmovida cabras, se cifran alrededor de 2 millones de mujeres en la marcha del 8M ¡somos históricas y unidas, somos invencibles! Revisa acá nuestra galería de fotos.