A 6 años de su muerte: el estallido de Hija de Perra en la memoria visual disidente

por Cristeva Cabello

Hija de Perra se ha transformado en un referente fundamental de los movimientos y colectivos de disidencia sexual en Chile y otros países. A pesar de su temprana muerte a los treinta y cuatro años, sus acciones y su inmundo discurso se han esparcido como un virus a través de internet, libros, películas e imágenes como ilustraciones, stencils y murales. Imágenes donde esta activista travesti nos mira, imágenes que nos acompañan. Su osada performance ha resonado en la cuerpa social y en las revoluciones sexuales más recientes en esta orilla que es Chile. El legado de Hija de Perra sigue presente incluso durante el estallido social y político de 2019, pasando por la revuelta feminista 2018 y las movilizaciones estudiantiles de comienzos de la última década.

Exactamente el martes 25 de agosto se cumplieron 6 años desde que Hija de Perra falleció a causa de otra pandemia, el VIH/SIDA, y a pesar de que el COVID-19 nos tiene distanciadas, es una fecha para homenajear y recordar a esta educadora sexual. Esta artista travesti sigue más viva que nunca. Como dicen las amigas “muerta la perra se expande la leva”[1]. En este aniversario es muy importante relevar la fuerza política de esta performista en un contexto de alzamientos sociales, para reconocer cómo ha sido parte de nuestras luchas cotidianas, en el sur o en el norte, en la población o en la universidad, en la periferia o en el centro, en la calle o en el museo. No olvidemos que Hija de Perra fue censurada, perseguida y hostigada en su tiempo. No era fácil ser Hija de Perra, no era fácil ser drag o disidente sexual en su tiempo. Sin embargo, su legado de libertad sexual ha traspasado épocas y sensibilidades, está aún muy latente entre nosotras. Hija de Perra no era Daniela Vega entrando a la Moneda para hablar de paz y amor, Hija de Perra fue rechazada, excomulgada y maltratada por muchas instituciones y grupos, como muchas disidencias permanecen excluidas hasta la actualidad de toda representación pública. Sus obscenas palabras y acciones se siguen esparciendo en este país que volverá a estallar y que necesita dejar de ser tan cartucho y rígido de mente. 

Sin duda muchas acciones de Hija de Perra podrían ser hoy reprochables o canceladas por un feminismo puritano de redes sociales (muy de moda), pero tenemos que evitar esto. Hija de Perra ha permeado el feminismo. ¿Era feminista Hija de Perra? Obviamente que sí. Esta activista poco a poco fue acercándose al feminismo, a decirse feminista, ya que en su época esta palabra no era bien vista. Sin duda fueron sus vínculos con feministas rockeras y artistas feministas las que fueron acercando a la Perra al feminismo. Fue una transgresora del tiempo político, de la religiosidad católica donde crecimos. Obviamente hay que agregar que el feminismo chileno le sigue temiendo a Hija de Perra, especialmente uno que reverbera un radicalismo anti-porno y anti-sexo. El lenguaje sucio, enlodado, barroco y lúdico de Hija de Perra, como los títulos de sus conferencias, marcaron un estilo propio que generaba pánico en un feminismo sólo de mujeres.

Estación Hija de Perra

Durante el contexto del llamado a Huelga General de Mujeres para el 8 de Marzo de 2019, las feministas agrupadas en la coordinadora 8 M realizaron una acción que consistió en intervenir las estaciones de metro cambiando sus nombres e inscribiendo el nombre de reconocidas mujeres políticas. Y, para torcer la imagen de la mujer, se incluyeron a dos reconocidos personajes culturales de las disidencias sexuales: Pedro Lemebel e Hija de Perra. El feminismo post revuelta del 2018 movilizó diversas expresiones del feminismo, desde el feminismo radical al feminismo medioambiental, e integrando un feminismo disidente al cual Hija de Perra contribuyó a través de su agitador discurso que impactó especialmente a colectivos y secretarías de género y disidencias sexuales organizadas en diversas regiones del país. No había vergüenza en Hija de Perra, hacía espectáculos donde cortaba sus pezones, donde corría sangre o leche, noches calientes en antros ocultos. Lemebel e HDP comparten un imaginario de la loca pobre, la travesti, el maricón de la población. Ambos hablan desde la obscenidad del deseo no-heterosexual, sin embargo HDP lo hizo en un universo más digital y neoliberal que el contexto que retrató Lemebel, los finales de la dictadura y la transición democrática. Lemebel era un ferviente militante comunista, allendista dogmático, sin embargo Hija de Perra nunca estuvo apoyada por ningún partido. No era la figura de la militante.

A primeras horas de la mañana y como si se tratara de una guerrilla visual, las feministas intervinieron los nombres de las estaciones de metro con papeles blancos y letras negras donde se leían los nombres de Violeta Parra, Margot Loyola o la socióloga Julieta Kirkwood. Esta acción se realizó de modo desobediente y se conoció como el “Super Lunes Feminista”. La intervención no hubiera sido posible sin la fuerza que adquirió el feminismo a nivel global especialmente durante el año 2018. La estación San Joaquín que se ubica a la entrada del campus de la Pontificia Universidad Católica fue la elegida para llamarse Hija de Perra. Como un acto de herejía un grupo de estudiantes de dicha universidad, junto a la dirigente estudiantil Emilia Schneider, accionaron como parte de una célula de una coordinadora que de modo simultáneo intervino las estaciones del metro.

Emilia Schneider, la primera presidenta trans de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), recuerda que conoció a Hija de Perra siendo estudiante de Derecho, ya que fue en la Facultad de Derecho en la que estudió donde Hija de Perra realizó su primera conferencia pública en un espacio académico. Hija de Perra fue una travesti autodidacta en lo teórico, a pesar de emerger desde el precario under neoliberal, el punk etílico y la guarrería del lenguaje, Hija de Perra llevó todo esta insolencia a espacios académicos donde muchos temían invitarla, donde el feminismo era un reducto ¿Se sacaría una cabeza de cerdo o viseras de animales desde el estómago? ¿Sería un discurso muy violento? Hija de Perra comprendió la potencia política de la escritura, al dar conferencias, clases y leer discursos en manifestaciones como lo hizo en la ciudad de Arica. Y sí, su aparición en una facultad de derecho, donde se educa la elite chilena impactó y dejó huellas en ese territorio. El caminar de Hija de Perra, su vestuario preciosamente construido y su exagerado maquillaje, sin duda, dejaron mareados a estudiantes de derecho, auxiliares y profesores.

Las prácticas políticas han mantenido el legado y la memoria viva de Hija de Perra en las paredes, en las calles, en los museos y en la contra cultura en este Chile gobernado por una élite política y empresarial. Tanto activistas y artistas siguen reproduciendo el rostro de Hija Perra a través de técnicas como el stencil, gráficas e ilustraciones que insisten en invocar y dejar huella de un personaje maltratado por las instituciones, se multiplica como un gremlin, y se entromete como una catalizadora de las revoluciones corporales. Hija de Perra ha sido parte de las históricas movilizaciones sociales de los últimos años, a pesar de su triste muerte, sigue viviendo y calentando las resistencias sureñas. 

Una santa pagana

Murales, intervenciones y otras obras han reconocido en Hija de Perra una referente para los transfeminismos del sur de este continente. El colectivo Musa Mosaico expuso en el 2019 en el Museo Vicuña Mackenna un mosaico sobre Hija de Perra que pronto estará en la calle. El mosaico es una técnica que a partir de cerámica rota va dibujando el retrato de personajes que son parte de la memoria popular y política chilena. La combinación de las cerámicas logra que desde una perspectiva general la imagen logre conseguir un efecto de brillo y luminosidad que da un movimiento a la pared. Son trabajos difíciles de borrar, que se adhieren y fijan de modo más permanente en las paredes. En tiempos de revueltas sociales en Chile las paredes han sido un espacio para expresar el malestar social, muchos artistas y muralistas ocuparon las paredes de la ciudad para protestar contra el neoliberalismo ortodoxo y la desigualdad que nos violenta día a día. El colectivo Musa Mosaico ha intervenido espacios públicos con los rostros de Violeta Parra en el Barrio Lastarria, Pedro Lemebel en la esquina de Tarapacá con Nataniel Cox, Lenka Franulic en el Teatro municipal de Antofagasta y Rodrigo Rojas de Negri en la Escuela Pablo Neruda en Valparaíso. Todos los personajes están muertos y vivos a la vez, son parte de una memoria no oficial, una memoria que el mainstream quiere hacernos olvidar.

Llama la atención el retrato elegido para plasmar a Hija de Perra en un mosaico, es un frame extraído de uno de los últimos cortos realizados junto al cineasta Wincy Oyarce, titulado Niño Bien (2013), donde Hija de Perra interpreta a una mujer aristócrata que compra a un niño menor de edad (interpretado por el prostituto Josecarlo Henríquez). En el cortometraje en blanco y negro Hija de Perra inspecciona los genitales del niño con guantes de plástico. Hija de Perra lleva una peluca rubia y un peinado ultra conservador. Para la Perra comenzó a ser una fascinación el transformarse en una mujer inmunda de la aristocracia, quería burlarse de todas esas mujeres conservadoras que dominaban la política como Evelyn Matthei y donde ponía en evidencia los deseos perversos del fascismo vestido de mujer. En un texto que nos dejó se refiere irónicamente a esta pinochetista figura que hoy en día es alcaldesa de Providencia:

“Volviendo al fantástico trabajo de nuestra bella Ministra Evelyn me sorprende la capacidad de verse espléndidamente estelar en las mediáticas notas comunicaciones en sus fiscalizaciones y sus singulares dichos excluyentes que fomentan mi morbo en lo absoluto. El 23 de noviembre de 2011 pudimos apreciarla vestida como un año nuevo en plena fiscalización del gallinero donde vivían los trabajadores extranjeros en el previo del empresario Claudio Armijo”[2].

Al mirar de nuevo el mosaico que Musa Mosaico muestra desde la casa de uno de sus integrantes en Villa Francia -a través de una conversación vía zoom- reconozco un enmarcado color celeste que la hace ver como una santidad pagana. Recuerdo el impacto y la conmoción que me generó cuando encontré un stencil con el rostro de Hija de Perra en la Universidad de Concepción, con sus labios como perra mostrando sus dientes-colmillos, hace poco tiempo había muerto. Su rostro y su mirada no se olvidan. Imagino las calles con su rostro, imagino las paredes con sus cejas que nos miran, imagino que las frases insurgentes que acompañarán este mural de mosaicos.

La memoria visual disidente

Quiero recordar otro mural que también fue realizado después de su muerte y como resultado imprevisto de las revueltas feministas del año 2018, donde feminismo y disidencias se (des)encuentran. Fueron las tomas y paralizaciones de universidades por asambleas de mujeres lo que dio un giro histórico al movimiento estudiantil donde fueron las mujeres las principales protagonistas de un movimiento estudiantil tradicionalmente liderado por hombres. Fue después de una toma feminista en el Campus Juan Gómez Millas, donde se concentran las artes, humanidades y comunicaciones, donde se decidió realizar un mural con referentes de una memoria y un patrimonio sexual disidente. Fue el presidente del Centro de Estudiantes de Comunicación, el que decidió llevar adelante este desafío de hacer un mural en un campus que tradicionalmente ha estado saturado de consignas políticas patriarcales. Es precisamente la profunda crítica y los abusos cometidos por una forma de hacer política masculinista en los grupos políticos de izquierda (trotskistas, comunistas, miristas, autonomistas, etc.) lo que indignó a mujeres y disidencias movilizadas durante el 2018. No podían ingresar hombres cis a las tomas feministas.

La conjunción entre mujeres y disidencias es un puente, un doblez, una posibilidad abierta y no refiere a dos identidades diferentes. Así al menos prefiero pensarlo yo.  Así al menos lo hicieron Las Tesis. Ariel Guerrero se llama el estudiante de cine que lideró el proyecto de hacer un mural en paredes donde la política de izquierda y los íconos del Ché Guevara, Salvador Allende, los detenidos desaparecidos de la dictadura, la estética UP, eran los referentes hegemónicos. Así se decidió hacer un mural en el Instituto de la Comunicación e Imagen (un espacio mucho más amistoso con las sexualidades disidentes que otras facultades del campus), mural que incluyó a Gabriela Mistral y Doris Dana, Lemebel, la estudiante trans Mara Rita, Nicole Saavedra e Hija de Perra. Son las muertes que construyen otra historia y que quedan en la memoria colectiva.

Las murallas del campus tienen principalmente un trabajo con la memoria en relación al golpe de Estado. Y es esa memoria la que quisieron intervenir con ayuda del muralista Francisco Maltes, con quien los estudiantes estudiaron los colores para hacer un mural llamativo. “Sin esperar que fuera el único mural de la disidencia en la universidad, un lugar único”, dice Ariel. “Estas caras cambian vidas, para que el niño, niña que viene del norte, del sur y la periferia… Para que las cabras chicas que llegan a la universidad desde familias machistas conozcan nuevos imaginarios, más allá de las redes sociales (…) La importancia de un personaje como La Perra es que cambió vidas”. Recojo estas frases de Ariel a través de la conversación vía zoom. Este mural es testigo también de las discusiones internas al interior de un feminismo que el año 2018 también se vio cuestionado por unas disidencias que denunciaban lógicas heteronormativas en el feminismo que se volvía otra vez hegemónico. Hay unos rayados de la toma feminista del 2018 que quedaron en los bordes del mural y que no pudieron ser borrados por decisión general de la toma. “La imagen de muralla siempre está presente y no nos olvida”, nos recuerda Ariel.

Recordé que frente a esas mismas paredes donde hoy está este mural con el rostro de Hija de Perra, en un campus caracterizado por ser de izquierda, como Colectivo Universitario de Disidencia Sexual (CUDS) invitamos el año 2008 a esta artista travesti/transformista ha actuar en un evento que denominamos Piscina Púbica. Fue ahí donde la Perra cantó, realizó un concurso e interactuó con estudiantes universitarios, en un preludio a una fiesta bastante descontrolada. Era la primera vez que Hija de Perra entraba en la Universidad. En ese mismo campus pero 20 años antes, el año 1988, y una cuadra más hacia el sur las Yeguas del Apocalipsis entraron desnudas y sobre un caballo a refundar la universidad que venía saliendo de la impronta dictatorial. Era una crítica de un colectivo que era parte de un movimiento homosexual en plena crisis del SIDA. Las yeguas iban guiadas por la poeta Carmen Berenguer y Nadia Prado. 20 años después Hija de Perra entró junto a sus compañeras Perdida e Irina La Loca, esta vez en traje de baño. Recuerdo que jugó con un condón con yogurt que alguna valiente se atrevió a beber. Parodió el orden doméstico. El decano de ciencias de la época se opuso a que ocuparamos la cancha principal de la universidad para hacer la actividad, hubo alegatos de directivas por la difusión de una actividad donde aparecía el chocho de peluche de Hija de Perra, decían que HDP era ofensiva para las mujeres. Algo que hoy sería considerado una artesanía feminista o un objeto artístico de gran valor: la vagina de Hija de Perra, que se diseñaba ella misma. En ese momento entendí las distancias entre un feminismo mujerista y un feminismo anti-esencialista.

Hija de Perra a tu modo eras una revolucionaria postporno, tu práctica artística marginal sigue generando temor en la memoria oficial. Eres una fuente de estrategias para resistir al conservadurismo. Tu historia debe ser contada y por esto relevo cómo los feminismos y disidencias te guardan en sus memorias. Memorias que son frágiles y fragmentadas. Memorias que no son heroicas sino erráticas. HDP eres parte de las memorias disidentes de las revueltas estudiantiles.

Créditos: GRÁFICA PERRA. GAM, Santiago/Chile. 20 de Febrero, 2020 / Registro por: Diego Sandoval / Diseño gráfico: @visual.sexual / Fotografía por Lorena Ormeño “EL GLAMOUR DE LA BASURA: HIJA DE PERRA”, 2008.


[1] https://disidenciasexualcuds.wordpress.com/2014/12/20/columna-muerta-la-perra-se-expande-la-leva-por-jose-carlos-henriquez/

[2] Texto “El encantamiento general de las desigualdades y sus cerdos devenires en nuestra selva de cemento”. Leído en el Seminario Desigualdades en el Mundo del Trabajo.