Condones vaginales, una alternativa contra las enfermedades de transmisión sexual

El cuidado de la salud y prevención ante enfermedades e infección de transmisión sexual es una lucha de larga data y que en Chile aún está al debe. Sin embargo, y pese a los avances, aún hay un tema que a las campañas de prevención contra las ITS se les escapa: que es pensar en visibilizar otros métodos de protección aparte del condón tradicional.

Es por eso, que en Revista Cuática te contamos un poco de historia y te presentamos otras alternativas. El cuidado es importante. Y el condón tradicional para usar en el pene no es el único método existente para ello.

Fue durante el año 2013 cuando en Chile, la Fundación de Educación Popular en Salud (EPES) y la Mesa Intersectorial de la Zona Sur Oriente junto a diversas organizaciones de mujeres feministas, lesbianas y bisexuales organizaron la campaña Todxs por el condón femenino. Esto inició con el fin de dar a conocer y exigir en la salud pública otros métodos para la prevención de enfermedades de transmisión sexual.

Tras su tiempo de exigencias, el 22 de agosto de 2017, la diputada y presidenta de la Comisión de Salud de la Cámara Baja Karol Cariola ingresó un proyecto de ley que propuso la incorporación, la adquisición y la distribución de condones vaginales y barreras de látex, como parte de la política sanitaria del Ministerio de Salud. 

Diputada Karol Cariola

El proyecto de ley estipulaba que el Estado debe promover el acceso y uso de los preservativos vaginales y de todos aquellos productos e insumos para el cuidado y prevención de enfermedades de transmisión sexual en el país.

En ese documento, ingresado al Congreso, se especificó la necesidad de incorporar el condón vaginal dentro de una política de salud. Ya que los métodos tradicionales, así como las campañas de prevención están pensadas y fabricadas “para ser usada por los hombres en el acto sexual, quedando muchas veces a su decisión exclusiva el utilizarlo o no, y en este plano las mujeres quedan fuera de este mecanismo como poder de decisión y protección al momento de tener relaciones sexuales.” 

Ya en 2019, y justo antes del 8 de marzo de aquel año, se comenzó a implementar y a través de la solicitud que Cariola hizo al Ministerio de Salud, la primera gran remesa de condón vaginal que se comenzó a distribuir en distintos Centros de Salud Familiar (Cesfam) del país.

Otros tipos de condones

El condón vaginal fue creado en 1984 por el médico generalista danés Lasse Hessel. Es una delgada funda de 17 centímetros de largo, 8 centímetros de ancho y 0,05 milímetros de grosor. Posee dos anillos flexibles en la parte inferior y superior. El primero es el más grueso y permite insertar el condón hasta el cuello del útero, mientras el otro queda afuera y protege la parte externa de la vagina de infecciones como herpes, chancroide y úlceras genitales. Puede ser introducido hasta ocho horas antes de la relación sexual y no necesita de la erección del pene para usarlo. 

El condón vaginal es de una talla única y completamente adaptable. Se fabrican principalmente de poliuretano, un plástico delgado más resistente que el látex, y nitrilo. Estos condones sólo pueden romperse al estar en contacto con cualquier objeto puntiagudo, con una mala utilización o en caso de usarlo al mismo tiempo con condón tradicional. 

Este método fue aprobado por la Administración Federal de Alimentos y Drogas (FDA) de los Estados Unidos, junto a The American Foundation for AIDS Research, tras estipular su efectividad preventiva en un 94 a 97 por ciento en 1993. 

Se conocen tres tipos de condones femeninos. Los dos primeros modelos son el condón vaginal FC1 y el FC2, producidos por The Female Health Company, ubicada en Chicago, Estados Unidos. El primer modelo (FC1) fue creado con látex, después con poliuretano, y tuvo baja aceptación entre las mujeres. Se estipuló en el “Estudio de percepción del condón femenino” en poblaciones focalizadas, en Chile, y fue realizado en diciembre del 2015 por el Ministerio de Salud, porque muchas aseguraron sentirse incómodas con el material de los condones. Estos generaban ruido durante las relaciones sexuales, por lo que mayormente el encuentro era interrumpido. 

En septiembre del 2009 apareció un segundo modelo de condón vaginal (FC2) y está elaborado principalmente de nitrilo. El tercer tipo de condón es el Reddy Condom y es manufacturado por Medtech Products en India. Sin embargo, el condón FC2 es el producto con mayor distribución a nivel mundial, éste se encuentra en más de 60 países y ha tenido resultados exitosos en Sudáfrica, Ghana, Camerún, Sub Sahara, y Zimbabwe. 

Condón vaginal FC2

El primer condón vaginal (FC1) llegó a Chile, durante el año 2000 según el registro del Colegio de Matronas. Sin embargo, el preservativo se sacó de circulación nueve años más tarde debido a la baja aceptación en las mismas mujeres a las que se les entregó el producto. Muchas de ellas, al igual que otras mujeres que respondieron diferentes estudios en el mundo, aseguraron no sentirse cómodas con este modelo por su material. Luego llegó a Chile el segundo modelo de condón -el FC2– y es este el que se encuentra actualmente en venta. 

Barreras y guantes  

Otro elemento de prevención en salud sexual son las “barreras bucales” o ‘dental dam’, y los “condones de dedos” o ‘finger condoms’.  Las “barreras bucales” son unas láminas de látex delgadas de 25 cm por 15 cm aproximadamente, que se usan durante el sexo oral. Este tipo de método de barrera previenen las infecciones transmitidas de forma oral como herpes, hepatitis A y B, sífilis y también ayuda a prevenir contra el VIH. 

Condones de dedos, o dedos de látex.

Por su parte, los “condones para los dedos” o ‘finger condoms’ son unos guantes de nitrilo o de látex que se colocan en los dedos y son recomendados como un dispositivo más seguro para las relaciones sexuales donde se practica la masturbación hacia otro cuerpo.

¿Dónde encontrar estos preservativos?

La Asociación Chilena de Protección a la Familia (APROFA) comenzó a vender solamente los condones vaginales desde hace años, y su precio no ha variado a más allá de los dos mil pesos por unidad. El acceso principal de los productos proviene desde Federación Internacional de Planificación Familiar (FIPP), organización de la que APROFA también es miembro y les entregan los productos a bajo costo, y por eso, pueden venderlos en Chile. En APROFA también explican el cómo utilizar estos métodos tanto de forma presencial como en su página web donde poseen un manual.

Sin embargo la venta del condón vaginal tiende a ser baja en comparación al condón tradicional en Chile. Estos productos se pueden encontrar en la tienda Condonería Nacional, ubicada en la comuna de Providencia. Tienda que comenzó a vender estos productos desde el año 2015, y donde se pueden encontrar los condones vaginales (de marca FC2 y Unique), entre otros productos.

Un método no tan masivo (todavía)

Entonces, ¿qué hace falta para que sean considerados dentro de las políticas públicas? ¿Qué se necesita para que estén considerados dentro de una ley estatal? ¿Qué se tiene que hacer para qué estén en programas de salud sexual y sean accesibles?

El condón vaginal así como las barreras bucales y los condones de dedos son esenciales para mejorar la salud sexual de las personas. Sin embargo, estos productos no han tenido estudios ni aprobación de la comunidad ya que posicionan a mujeres, hombres trans, y personas no binarias que tienen vagina, en un lugar que a muchos les incomodan. Un lugar donde podemos tomar nuestras decisiones frente a nuestros cuerpos y sexualidad.