#Entrevista a Johana Toro, autora del libro “Memorias Femeninas Resilientes”

“Aquellas mujeres pudieron hablar por primera vez, cuando contaron de su vulneración”

Johana Toro Bustamante, Profesora, Feminista

En el mundo la lucha de las mujeres es histórica y constante. Y si hay algo que nos une a las mujeres, es haber experimentado algún tipo de vulneración por lo menos una vez en la vida. En esto pensó la académica Johana Toro para dar vida al libro “Memorias Femeninas Resilientes”, que reúne el testimonio de 60 mujeres que hacen pública por primera vez esa personal y dolorosa experiencia.

Tu libro acaba de aparecer hace dos semanas, cuéntale a las lectoras de Cuática que aún no lo conocen, de qué se trata “Memorias Femeninas Resilientes”

Nace desde la importancia de mostrarle a la sociedad cuáles son las vulneraciones a las que nos enfrentamos las mujeres día a día, a partir de distintas perspectivas, ya sea de relaciones sociales en el espacio público, relaciones afectivas, laborales, entre muchas otras a las que nos vemos expuestas.

El libro se gesta desde un primer testimonio familiar, el cual se escribe en base a la historia de mi abuela materna, una mujer que sufrió múltiples vulneraciones; eso me dio un sentido, el de entregarle voz a quienes no la tienen, una manera de poder contar sus experiencias desde un círculo seguro, un ambiente cercano, de empatía, de comprensión y de sanación.

¿Cómo fue el proceso de recolección de testimonios, qué criterios fijaste para hacer la selección?

Fue un proceso público, desde el mes de agosto hasta el 31 de octubre del 2020. Se lograron recopilar 60 relatos de experiencias de mujeres que han sido vulneradas en distintos ámbitos, los criterios que fueron fijados más que nada atendían a las necesidades que las mujeres y disidencias tuvieron frente a las vulneraciones que vivimos en este sistema patriarcal. 

Por eso que los criterios de recolección no eran específicamente sesgados desde el mismo patriarcado, más bien yo les entregaba la libertad a todas quienes quisieran contar sus experiencias de la manera más cómoda, ya sea por medio de un texto escrito, enviando un correo a la cuenta creada para este propósito, también hice formulario donde podían enviar los testimonios y clasificar el tipo de vulneración que habían vivido; y también existió el contacto a través de Instagram, donde muchas mujeres escribieron y luego hicieron contacto por llamada o video contándome su experiencia.


Lo importante para mí y el foco principal era que ellas se sintieran cómodas al momento de contar su vulneración, pues para todas era la primera vez que hablaban de ello, y eso le daba un sentido de profunda conexión, comprensión y ningún juicio de valor. Se les explica que estos relatos serán enviados de manera anónima, confidencial, para resguardar su identidad y protegerlas de posibles situaciones en las que pudieran verse afectadas; y se les explica que serán reescritos desde una literatura feminista y con un enfoque de derechos.

Podrías ahondar en el concepto de Feminismo Terapéutico

Cuando hablo del feminismo terapéutico, hablo principalmente desde la mirada de la escritora María Fornet, quien fue una gran fuente de inspiración; sentí que este libro podía visibilizar las vulneraciones que vivimos las mujeres, y al mismo tiempo darle un sentido de sanación. Desde esa perspectiva, el feminismo terapéutico significa una práctica liberadora, en donde las mujeres pierden sus miedos, liberan sus traumas y las vulneraciones que han vivido sólo por el hecho de ser mujer. Se les hace la invitación a recuperarse, a amarse, a valorarse y a darse cuenta de lo valiente que han sido pues su testimonio es fundamental para que las nuevas generaciones puedan saber qué cosas ya no debemos aceptar nunca más como mujeres. 

¿Cuánto influyó tu mirada docente en el objetivo final del libro?

Me he formado en torno a la temática de los Derechos Humanos, lo que me hace mucho sentido en distintos ámbitos de la vida en general y en cómo vivo mis experiencias personales. Por lo mismo, por el hecho de querer proteger a las mujeres y al mismo tiempo visibilizar, durante el proceso siempre quise resguardar su integridad personal. Y desde la mirada docente liberadora, desde una educación no formal, donde se les invita a dar los espacios de libre expresión, creo que es fundamental formar nuevas generaciones que se puedan desligar de prácticas sexistas, heteronormadas, prácticas binarias, y que podamos abrirnos a un mundo más igualitario, con mayor equidad y respeto y con mayor enfoque en la justicia social desde la valoración de las mujeres como sujetas de derechos, tanto en la ciudadanía como en la sociedad civil, lo que se nos ha sido sistemáticamente negado.

El reconocimiento fundamental desde la docencia es que se pueda exigir y garantizar a todas las mujeres los derechos en igualdad, y que nosotras también seamos capaces de conocer y exigir al Estado como sujetas de derecho cada uno de ellos.

¿Qué tipo de relatos fue el más se repitieron ó, los que más llegaron?

Sin duda están los que hablan de relaciones afectivas, donde muchas veces las mujeres nos vemos envueltas en un círculo vicioso, repitiendo patrones constantemente con distintas parejas, pues no somos capaces de diferenciar que el primer amor siempre debemos ser nosotras y la prioridad nuestro bienestar personal. Cuando estas mujeres logran recuperarse y a parir de la lectura de sus propios relatos y memorias pueden practicar el feminismo terapéutico, el análisis de sus experiencias desde su condición, por el hecho de ser mujer, cambia, porque se recuperan a sí mismas, se aceptan. Y desde allí el amor propio logra que ellas se valoren en todos los ámbitos de su vida, se dan cuenta de que son capaces de cumplir sus metas sin necesidad de estar con alguien a su lado, se rompe con la norma social que dice, desde la institucionalidad, que la familia es el núcleo de la sociedad y se logra comprender que cada una de nosotras puede salir adelante con sus metas, sueños, habilidades, proyecciones.

Todas en algún momento de nuestra vida hemos experimentado algún tipo de vulneración, esa experiencia nos sirve de vivencia común, desde ese lugar nos podemos conectar, desde la empatía y la sororidad, siento que los que más coinciden son relaciones afectivas, exclusiones en el espacio laboral por el hecho de ser mujer, y algo que nos afecta en la cotidianidad como son las vulneraciones en el espacio público, donde aún exigimos respeto, que nos vean como personas no como objetos; queremos recuperar ese espacio quitado y negado; queremos vivir en un ambiente libre de violencia, poder salir tranquilas a la calle sin miedo a no volver. El libro invita a empoderarse, a seguir la lucha desde la hermandad, la empatía, dejando atrás juicios de valor, desde un abrazo potente.

Libro Memorias Feministas Resilientes

Johana es profesora educación básica con mención en ciencias sociales, es parte de la Red de docentes feministas Redofem Libertadoras, también es Voluntaria del área de estudios del Observatorio de derechos humanos y fundadora de la Red educativa de Memorias femeninas resilientes; esta tremenda mujer nos deja un mensaje en una nueva conmemoración del 8M:

“A no perder el legado de salgamos a la calle a reivindicar derechos, lograr un sistema igualitario en todo lo que nos corresponde por el hecho de ser humanas sintientes, vivientes, fuertes y resilientes.”

“Memorias Feministas Resilientes” está disponible a través de la cuenta de Instagram del mismo nombre @memoriasfeministasresilientes