Amor en tiempos de cuarentena

Primera parte

Los acuerdos que se han contraído en una relación, pueden fácilmente ser sometidos a revisión, considerando los cambios ocurridos. Y ese ejercicio parte, por reconocer individualmente como nos ha afectado este encierro, y desde ahí ver cómo poder dar cuenta de esto,a nuestros seres queridos.

Pedro Castro, Psicólogo Clínico

Tras algunos días en cuarentena, el espacio se vuelve importante de una manera distinta y nueva.

Acostumbrad@s al recorrido de las calles diariamente, al roce con los transeúntes que nos topamos en el camino, tiempos y espacios que nos resultan familiares, este nuevo orden que ha traído la contingencia sanitaria actual, ha afectado sobre todas las dimensiones de nuestra vida.

A ratos el espacio limitado del hogar, se vuelve amplio y amigable para recorrer, dando esa sensación de movimiento que tanto se extraña, pero, a ratos, ese mismo espacio se reduce, los muebles molestan, y las personas, que están ahí, aun más.

La rutina en el hogar, a pesar de ser conocida, se complejiza. Ya no solo se trata de realizar las tareas domésticas o de descansar tras las labores de día; sino, que más bien, de crear una nueva coordinación entre las personas que ahí habitan, tanto para cumplir con los deberes individuales, como para poder generar actividades compartidas.  

El contexto actual ha cambiado la configuración de nuestra vida cotidiana, la capacidad de elegir como organizar la rutina se ha visto limitada de manera importante, extendiéndose a lo largo del tamaño del inmueble en que se habita, y a turnarse por tiempo para hacer uso de los diferentes espacios que pueda contemplar dicha locación.

El respeto y la colaboración, se vuelven más importantes, en especial si queremos hablar de cuidarse, lo cual, enfaticemos, es un ejercicio que debiese realizarse diariamente, y algo que resulta muy importante de esto, es atender y respetar los límites en las relaciones.

En todo momento hablar de amor, es hablar de cómo queremos relacionarnos, tanto consigo mism@ como con las personas que están a tu alrededor, y en especial, durante el periodo en que estamos viviendo, en estas condiciones distintas y adversas. Las relaciones con los seres queridos, sean familia, pareja o amistad, hoy se enfrentan a un nuevo panorama, y que demanda ese esfuerzo, para aprender a convivir y cuidarse mutuamente.

Los acuerdos que se han contraído en una relación, pueden fácilmente ser sometidos a revisión, considerando los cambios ocurridos. Y ese ejercicio parte, por reconocer individualmente como nos ha afectado este encierro, y desde ahí ver cómo poder dar cuenta de esto,a nuestros seres queridos. Hoy resulta obligatorio compartir tiempo y espacio, de una manera en la que no estamos muy acostumbrados, por lo que la comunicación de estos nuevos desgastes, incomodidades y preocupaciones, son elementos esenciales para ir abriendo caminos de entendimiento y reconocimiento mutuo. Creo que hoy resulta muy importante las disposición, como apertura al otro, y la disponibilidad, como posibilidad de compartirse, para poder sobrellevar este momento adverso, articulado un nuevo acuerdo amoroso.