Historia LGBTIQ+ 3: Travestis y Trans por sus derechos

Colaboración de @Polemizaando escrito por Camila Farías y Sofía Trotta

Si existe un colectivo más invisibilizado que las lesbianas son las personas travestis y trans, quienes son violentados y anulados en todo el mundo. Como mencionamos previamente, la expectativa de vida de las personas travesti – trans es de 35 años. Esto se debe a la gran exclusión social a la cual lxs empuja la sociedad que se ve representada en la falta de políticas públicas efectivas para el acceso y goce de los derechos más fundamentales que le aseguren una vida digna. Debido a esto y a la falta de educación sexual integral para reivindicar todas las identidades, las personas violentan constantemente a estas identidades. 

Vía Pinterest

Uruguay, fue el primer país de Latinoamérica en sancionar la ley de identidad de género en el año 2009, conocida como “Derecho a la Identidad de Género y al Cambio de Nombre y Sexo en Documentos Identificatorios”, sin embargo esta ley presentaba algunas dificultades ya que se establece como requisito la presentación de un informe por parte de un equipo multidisciplinario, procedimiento que puede llevar varios meses y representa una exposición ya análisis de la persona que lo solicita. Esta situación se modificó con la sanción de la Ley Integral Trans, n.º 19684, la cual se aprobó el 16 octubre de 2018 y se reglamentó el lunes 29 de abril del 2019  en el Consejo de Ministros. Con la nueva ley, el tramite de cambio de DNI deja de ser un proceso judicial para comenzar a ser un proceso meramente administrativo realizable en un máximo de 30 días. 

Fuente: OvejaRosa

El 9 de mayo del año 2012, Argentina sanciona la ley de identidad de género, Ley N° 26.743, en la cual reconoce el derecho  identidad autopercibida y se permitió, desde aquel momento, que las personas trans tengan documentos con nombre y género a elección (dentro del binarismo) . El único requisito es el propio consentimiento, sin necesidad de acreditar una intervención quirúrgica o terapias hormonales, como sucede en otros países de la región. Esta ley es revolucionaria por permitir que las personas puedan identificarse como se autoperciben, pero a nivel social representa contradicciones ya que las personas no binarias, es decir que no se identifican ni con el género femenino ni el masculino, aún no pueden consignar en sus documentos género “no binario”, como tampoco las personas travas podían poner su identidad trava en su DNI. Hasta que en marzo del 2019, la activista trava Lara Bertolini obtuvo un fallo favorable para consignar “femeneidad travesti” en su documento, fallo histórico que fue desestimado por la  Sala G de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil impidiéndole a Lara y a toda la comunidad Trava poder identificarse en su DNI como se autoperciben. Lara planea llegar a la Corte Suprema de Justicia de la Nación para hacer valer sus derechos.

Trava Lara Bertolini, Argentina, Fuente: Twitter

En Colombia, desde el año 2015, un decreto presidencial permite la modificación del documento de identidad mediante un trámite administrativo en el Registro Civil. Afortunadamente, no se exige ningún requisito más que una declaración jurada ante escribano firmada por la persona que solicite el cambio, dejando de lado los exámenes médicos y psiquiátricos que antes eran parte del proceso. 

Paraguay, es uno de los países más restrictivos en cuanto al reconocimiento de identidades Trava y trans. No existe una ley de identidad de género, pero en el año 2016 dos mujeres pidieron el cambio de nombre en su DNI aparándose en en el artículo 25 de la Constitución sobre libertad de expresión y la libre construcción de identidad, y el artículo 42 del Código Civil, que se refiere a dicho cambio. En el año 2017, se produjo un fallo inédito: la Justicia autorizó la modificación del nombre de la activista, Yren Rotela Ramírez, que se convirtió en la persona trans de Paraguay en lograrlo. Sin embargo, la Fiscalía en lo Civil y Comercial apeló el fallo y ahora la acción debe ser resuelta por proceso judicial.

Yren Rotela Ramírez, Paraguay. Fuente: Última Hora

En Bolivia, La ley N° 807 de Identidad de Género fue promulgada en Bolivia en mayo de 2016, la normativa habilita el cambio del nombre, sexo e imagen en el documento de personas trans mayores de edad por vía administrativa. No exige acreditar intervención quirúrgica ni terapias hormonales, pero sí un examen técnico psicológico para avalar la decisión, lo cual presenta una exposición de las personas trans. A pesar de este gran avance, los sectores mas conservadores presentaron un recurso de inconstitucionalidad, en el cual alegan que la normativa es incompatible con la prohibición del matrimonio igualitario de la constitución bolivariana. El 18 de enero de este 2017 cuando el Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia notificó que admitió el recurso contra la Ley de Identidad de Género. Lamentablemente, El Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) de Bolivia declaró como inconstitucional el parágrafo II del artículo 11 de la Ley de Identidad de Género, impidiendo de esta manera, a personas transexuales y transgénero ejercer sus “derechos fundamentales” como: el matrimonio, adopción de hijos, entre otros.

Fuente: Diario El Constitucional, Perú 2017

Perú por su parte, no cuenta con ley de identidad de género, desde el 2016 que esperan que el proyecto de ley presentado para que las personas travas y trans puedan nombrarse como se perciben sea tratado. En 2016, el Tribunal Constitucional de Perú reconoció el derecho a la identidad de género y la rectificación en los documentos mediante vía judicial. Esta decisión dejó sin efecto una sentencia anterior, mediante la cual se consideraba al sexo como “inmutable”, lo cual presenta un gran avance pero sigue dejando a discrecionalidad judicial la identidad sin otorgar un respaldo legal. 

Venezuela se suma a la lista de países que no cuentan con una ley de identidad de género vulnerando los derechos de las personas travas y trans.  Lo más reciente es una sentencia del Tribunal Suprema de Justicia del 2017 que admitió un recurso solicitado por la ciudadanía para reconocer el derecho a cambiar de identidad y sexo. Sin embargo, se establece el análisis individual de cada caso, sometiendo a las personas a un conjunto de exámenes médicos, psicológicos y psiquiátricos que “demuestren la veracidad de la identidad sexual pretendida”. Si bien en 2010 se había modificado el artículo 146 de la Ley Orgánica del Registro Civil, permitiendo que las personas trans asuman formalmente el nombre con el cual se identifican, aún no hay registros de solicitudes que hayan sido aprobadas. 

Ecuador en febrero de 2016, aprobó la Ley Orgánica de Gestión de la Identidad y Datos Civiles la cual permite a las personas trans realizar el cambio de  nombre y omitir o cambiar la información de sexo por la de expresión de género en el DNI. Esto representa un gran avance en materia de derechos humanos. A pesar de la gran conquista, la comunidad sigue siendo vulnerada ya que el trámite exige la presencia de dos testigos que acrediten una  “una autodeterminación” contraria al sexo biológico del solicitante de por lo menos dos años y solo es posible para las personas mayores de edad, vulnerando los derechos de las infancias trans.

En Brasil, tampoco cuentan con una ley de identidad de género, pero en marzo de 2018, el Tribunal Supremo Federal decidió por unanimidad permitir a personas trans mayores de 21 años  cambiar su nombre en el Registro Civil sin necesidad de una cirugía de reasignación de sexo, requisito que  antes era obligatorio. La decisión se tomó en respuesta a una consulta formulada por la senadora Fátima Bezerra, del Partido de los Trabajadores (PT), respecto a la inclusión de las mujeres trans en el cupo femenino que cada partido político debe cumplir. La Asociación Nacional de Travestis y Transexuales (Antra), realizó un estudio cuyos resultados arrojan que  Brasil es el país latinoamericano con mayor índice de transcidios y travesticidios que, entre 2016 y 2017 aumentaron un 15 por ciento.

¿Por qué es importante la ley de identidad de género? Para que las personas travestis y trans puedan reclamar legalmente por sus derechos es fundamental que se reconozca su identidad a nivel institucional. Poder nombrar organizaciones de personas trans en Argentina, llevó mucho tiempo porque no lo reconocían judicialmente como una identidad. Al nombrarse y ser reconocido el colectivo, puede reclamar legalmente por todos y cada uno de sus derechos que son vulnerados principalmente por el Estado. La ley es el primer paso de reconocimiento, quedan muchos derechos humanos por conquistar por el colectivo aún. 

*Este texto está todavía en edición, disculpanos, vuelve el miércoles <3