Mamá Cuática 1: Giselle de Vínculo positivo

La maternidad es un estado de la vida que desde los inicios de la historia ha estado cubierto por un manto de miedos, incertidumbres y soledad. Con el tiempo, muchas mujeres se han dedicado a romper ese manto misterioso y, así, han compartido sus experiencias, positivas y negativas, para acompañar a futuras madres o simplemente para derribar mitos y prejuicios que han rondado eternamente al ser madre. 

Una de estas mujeres es Giselle, kinesióloga y mamá que impulsa un proyecto de autogestión: @vinculopositivo, el cual nace hace tres años.

Su objetivo: entregar terapia kinesiológica a mujeres gestantes, a bebés con dificultades respiratorias y dar asesoramientos sobre lactancia y parto respetado. El 2019, en plena crisis social, decide ampliar su proyecto con el diseño y venta de ropa… ¿cuál es la gracia? Que las prendas van dirigidas a todas las mujeres, incluso a gestantes y madres que se encuentran en proceso de lactancia. 

En un futuro no muy lejano, Gis desea especializarse en sexualidad para complementar sus asesorías, queriendo empoderar aún más a todas aquellas mujeres con las que trabaja.

Aquí conversamos con Gis sobre maternidad,  prejuicios, sexualidad y amor propio. 

Gis, ¿cómo nace la idea de @vinculopositivo

Nace desde la necesidad de tener un ingreso extra, ya que al enterarme que estaba embarazada, tuve que renunciar a mi trabajo, porque no era compatible con mi gestación. Como soy kine y muy guaguatera incursioné en el mundo de la maternidad desde el área psicomotriz. Después se transformó en un espacio estilo blog, donde hasta el día de hoy, me siento acompañada por muchas mujeres hermosas. 

La maternidad fue clave para ti y tu proyecto…

Todo lo que soy hoy en día fue gracias a mi maternidad. Al principio, así como muchas, me vi en un escenario donde no iba a poder seguir desarrollándome profesionalmente, porque había quedado embarazada. Con el tiempo entendí, que mi hija Isidora, era el motor principal de éste proyecto, y sin ella, nada de esto existiría. Mi experiencia de gestación y parto, tomaron importancia desde el cómo me empecé a relacionar con mi cuerpo y decisiones. De entender que cualquier decisión iba ser válida en la medida que me informara y empoderara. Y gracias a eso, mi parto, lactancia y crianza de mi hija, ha sido rodeada con muchas herramientas que me han hecho sentirme poderosa. 

Giselle, usando un pijama de @shopvinculopositivo

Existe una imagen de maternidad como “castrada”, esa que muestra a una madre abnegada, desaliñada y asexuada, ¿qué fue lo primero que te hizo cuestionarla? 

¡Todo! Desde como son los controles donde no le hablan a la pareja, sino a la mamá gestante. De que al llegar a casa después del parto, el sistema te condiciona a quedarte sola con una cría de pocos días. Y como la sociedad en general, sigue ignorando a la mujer que ahora es madre. Son muchos escenarios donde una madre se siente abnegada y si una se empieza a ocupar de si misma, viene la culpa y el juicio. Esto es algo que hay que cambiar.

¿Y buscando ese cambio es que das un giro al proyecto y nace @shopvinculopositivo?

En esta travesía de volver a encontrarme ahora siendo madre. En el retail no encontraba prendas que facilitaran la lactancia materna y si las hallaba eran prendas que acrecentaban la edad. Me frustraba cada vez que iba a una tienda de ropa. De ahí nace la marca de ropa Vinculo Positivo donde se diseñan prendas que facilitan la lactancia materna, aunque no es exclusiva de ella, ya que mujeres que no amamantan o incluso no son madres las pueden adquirir. Y lo mejor de todo, es que es para todas las tallas, promoviendo así, el amor propio en la maternidad. Que una mujer siendo madre, no se debe olvidar, pudiendo verse y sentirse bien. 

Clienta feliz de @shopvinculopositivo

Siguiendo con esa última idea, del amor propio y verse y sentirse bien… En tus publicaciones has declarado que te gustaría ser asesora en sexualidad, ¿qué te lleva a interesarte en el tema? 

En esta nueva travesía de ser madre mi sexualidad, que en ese entonces entendía que era sólo la relación sexual que tenía con mi pareja, era un fiasco. Me sentía culpable porque mi líbido había bajado. Y no sabía la razón. Empecé a indagar más este tema y me enamoró el área, porque comprendí que hablar de sexualidad no era sólo el acto de tener relaciones sexuales. Que era la forma en que te miras al espejo todas las mañanas, como te relacionas con tu propio cuerpo, y pude darme cuenta de que la sociedad donde estamos insertos, nos impone tantos mitos, que lo único que hacen es dañarnos más. Así que me encantó todo lo que podía sanar y a su vez, entregar a miles de mujeres. Es por esto, que actualmente estoy cursando mi diplomado de kinesiterapia en disfunciones pelviperineales en la mujer (piso pélvico), y este próximo año seguirán mis estudios al área de la sexualidad.

En este trayecto de trabajo, ¿qué habilidades nuevas has podido descubrir en el camino? 

Siempre me ha encantado acompañar a familias, principalmente a mujeres madres. Ahora con estos conocimientos que cada día serán más, podré empoderar a muchas mujeres con sus cuerpos. Como seré especialista en sexualidad, desde esta área podré seguir promoviendo el amor propio ahora desde la aceptación, autoconocimiento y validación de sus nuevos cuerpos. Yo aquí solo seré una guía, donde cada mujer será dueña de tomar las acciones que más se sientan cómodas y felices. 

Gis, para finalizar: ¿cuál es el mensaje que quieres transmitir a las mujeres por medio de tu proyecto?

Ay! Tantas cosas…

Que la maternidad es hermosa. A pesar de que sea dura a veces, una la debiera disfrutar y aceptar con todos los matices. Una siendo mujer-madre se tiene que escuchar y priorizar, aunque cueste tanto hacerlo. Asumir que tu cuerpo sí cambia con este nuevo renacimiento. Y dentro de este cambio, si es válido no quererlo o quererlo demasiado. Que vivan sus procesos, sin comparaciones. A su ritmo. Aunque siempre recordando algo: “Que tu cuerpo es tuyo y es perfecto, porque es tu cuerpo”. Si bien ahora puede que no esté del todo bien,deben pensar que es una fase que puede mejorar al pasar el tiempo. Los primeros años de maternidad pasan tan rápidos que depende de uno tomar la decisión de cómo queremos pasarlo.