NO aparecemos muertas.

Comprendamos que NO somos una aparición, no provenimos de un episodio fantasmagórico, tampoco es que estuvimos pérdidas y decidimos volver. Nunca estuvimos jugando a las escondidas. Nos mataron, nos matan por ser mujeres. Nos matan a diario, periódica y semanalmente.  Aquí, allá, y a lo largo de todo el mundo.

Fuente: Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres.

Fueron 67 mujeres el 2019, y ya van 11 en lo que va del 2020.

Incluso, la última mujer fue asesinada el 8 de marzo, sí, mientras todas estabamos aplanando las calles del país, corriendo, marchando, cantando, luchando precisamente por dejar de enterarnos de noticias como estas. 

Fuente: Corporación Miles

Quiero referirme hoy a los Femicidios. Quiero, por qué no, referirme a la prensa y su forma de sublimar la verdad,  sus eufemismos y sus claras muestras de no querer evidenciar lo que realmente está pasando. 

Bien lo saben las familias de Gladys Gallegos, Alejandra Castro y Uberlinda Leiva, las mujeres que lamentablemente abrieron el listado de femicidios este 2020. Tres mujeres de 53, 32 y 59 años que vienen a demostrar que no importa la edad para ser asesinada a manos de un hombre.  Que no importa en quien hayas confiado, amado y entregado, ellos devolvieron ese sentimiento con la muerte, con la violencia, con el maltrato, sin la premisa más contundente que por ser mujer. 

Porque en esta nueva década todavía nos siguen asesinando, siguen habiendo femicidas. Aún hay hombres convencidos de que el cuerpo de una mujer es un producto al cual ponerle fecha de vencimiento. 

Estamos en alerta, estamos atentas, pues no podemos bajar la guardia; Un paso en falso y se desquitan sobre nuestros cuerpos femeninos. 

A cuidarnos. En tiempos que parecen revolucionarios, lo realmente importante es apoyarse entre todas, crear lazos, redes de cuidado, llamados de emergencia, todo esto antes de que “aparezcan”muertas y de estar obligadas a despedirlas por última vez.  Antes de que se transformen en el nuevo número a consignar por la prensa.

Estaría bueno, de una vez, que la prensa se enterara de que las compañeras NO aparecen muertas: ¡LAS ASESINAN! 

Digámoslo como es, con todas sus letras: ayer fue una mujer golpeada, hoy una mujer acuchillada y luego quemada junto a todas sus pertenencias por el femicida. 

No queremos seguir despertando y que sigan apareciendo nuevas cifras de mujeres asesinadas.  De ahí que se hace necesario el Feminismo y espacios como este. No le ponemos color, esta es la realidad y si eso es ser cuática, nos pondremos más cuáticas.

¿Qué más real que las cifras? ¿A cuántas más quiere quitarles la vida el patriarcado? 

Nos ponemos cuáticas, porque es momento de exigir justicia social por medio de la promulgación de leyes y políticas públicas que amparen cada vez más a la mujer. 

Es momento de exigir que se acabe la horrible impunidad con la que actúan los medios de comunicación a diario.  Que mientras censuran la cara del machito de turno en las noticias, la víctima es mostrada en sostén y calzón. 

Nos ponemos cuáticas porque queremos que se deje de banalizar nuestras vidas, nuestros cuerpos y nuestra sexualidad. 

Fuente: Interferencia.cl

No hermana, no le ponemos color. Este orden debió siempre ser así.  Tú me respetas, yo te respeto. Por la persona que eres y no por tu genitalidad. 

Las mujeres no somos mercancía ni propiedad privada. Que ningún macho nos ponga fecha de vencimiento. 

Es total y absolutamente necesario el Feminismo. #PonteCUATICA