¿Puedo ser feminista y estar en contra del aborto?

Crédito: Agencia Uno

Luego del 8M, pudimos escuchar en la televisión a algunas mujeres políticas haciendo declaraciones realmente llamativas: “No soy feminista, soy femenina”, “Habían mujeres muy incómodas en la marcha porque no están a favor del aborto” o “Puedo ser feminista y estar en contra del aborto igual”. Es en esta última donde quisiera detenerme, y es que es una afirmación utilizada en un medio de comunicación que llegará a miles de personas y hacer ese tipo de declaraciones, no sólo me parece irresponsable, sino además, se realizan con intención de desinformar. No es casual que mujeres que utilizan espacios de privilegios, tanto políticos como de clase, lancen a rajatabla esas opiniones. Me permito creer que su objetivo es confundir para convencer a un sector de la población, para legitimar su postura moral retrógrada y patriarcal. 

9 de marzo, 2020. Chilevisión.

Cuando hablamos de feminismo, debemos entender que este movimiento se basa en la libertad de la mujer, en su lucha por la equidad de género y en el término de la violencia patriarcal que se ha ejercido por siglos hacia nosotras. Quien lucha por los derechos de la mujer, debe saber que existen los derechos reproductivos y sexuales y que dentro de estos, está el derecho a elegir si la mujer desea o no ser madre e incluso, la cantidad de hijos que desee tener.

Si bien la ONU señala que en relación al aborto hay que ceñirse a los parámetros legales de cada país, el aborto es una realidad, las mujeres abortan y lo hacen con las medidas de salubridad óptimas o paupérrimas, dependiendo de la clase social a la que pertenecen. Las mujeres ricas abortan en clínicas privadas o viajan a otros países que gozan de aborto libre, gratuito y seguro. Las mujeres pobres lo hacen en sus casas o con personas inescrupulosas bajo condiciones sanitarias indignas y terminan con hemorragias en los sistemas públicos o muertas por la falta de cuidados médicos. Frente a esto, la discusión no es “aborto sí” o “aborto no”, sino que las condiciones sean las mismas para todas. Que abortar no sea un privilegio, sino un derecho.

Entonces, ¿ser feminista es estar a favor del aborto? Sí. ¿Ser feminista te obliga a abortar? No, pero obviamente da la posibilidad de decir, “Yo no lo haría, pero quien desee o necesite hacerlo, debe tener ese derecho”. Ser feminista, es ser sorora, ser sorora es apañar y luchar juntas frente a la opresión de las mujeres. Entonces, ¿puedo ser sorora diciéndole a otra mujer que no puede decidir sobre su maternidad? ¿Puedo ser sorora si por mis creencias religiosas o morales obligo a otra a ser madre? No. Por eso debemos levantar la voz frente a todas aquellas declaraciones que dividen y desinforman en relación a estas temáticas.

Debemos luchar diariamente para que nuestros derechos reproductivos y sexuales sean resguardados por el Estado. NO queremos más muertas por abortos clandestinos, NO queremos más niñxs no deseadxs, NO queremos más SENAME para aquellxs que sus familias no pueden cuidarles.

Nuestras consignas no son cliché, no se encuentran vacías de contenido ni son antojadizas. Son parte de la lucha diaria en la defensa de nuestros derechos:

  • La maternidad será deseada o no será!
  • No bastan las 3 causales!
  • Aborto Libre, Seguro y Gratuito!

Y quien no le guste o no esté de acuerdo, no puede declararse por ningún motivo Feminista. Así de Cuática!